Tengo una duda que me corroe (en parte). Vamos, que si no se me resuelve pues nada, paso de ella y continúo como si tal cosa. Tampoco hay, preveo, una solución demasiado obvia a la misma, ni siquiera una válida. Por eso me corroe, creo. Después del salto te la comento.
Se trata de qué es y qué no lo políticamente correcto, y por qué nos encontramos en un momento en el que se está dando una vuelta de tuerca a este concepto. ¿Que a qué me refiero? No lo sé ni yo. Aunque voy a poner un ejemplo, a ver si me aclaro.
Pongamos que hace un tiempo se escribe sobre los cristianos. Se pone algo malo de Jesús, del Espíritu Santo o/y de su Padre (aunque ahora que lo pienso son lo mismo... es jodido ver que puedes agredir solamente a parte de un todo... Yo tampoco llego a entenderlo, pero como le dijo un niño a San Agustín: “Es más fácil vaciar el océano que entender el misterio de la Santísima Trinidad) durante las cruzadas y vete a saber lo que te pasa. Nada bueno, seguro.
Lo mismo pasa con otras religiones. No hace falta remontarse demasiado para ver que meterse con Mahoma no es algo positivo para tu salud. Pero resulta que, en la actualidad, ambas se encuentran en puntos diferentes. Si alguien se mete con los cristianos dicen que eso (insultar una figura sagrada, por ejemplo), nunca lo harías con los musulmanes, porque ellos te amenazarían. Bueno, amigos, espero que no os estéis comparando con una religión que está en otro punto de madurez. Pero bueno, no voy a meterme en ese tema ahora.
La cosa está tal y como expongo. Yo no puedo parodiar una figura cristiana porque eso no me atrevería a hacerlo con una musulmana, por ejemplo, y por supuesto no puedo parodiar una musulmana porque podría acabar mal. Estoy hablando de sacar, por ejemplo, una historia (una novela, un relato largo, qué más da) que verse sobre esos temas. Pero imaginemos que se me ha ocurro algo imaginativo, algo genial (es un suponer, nada más lejos de la realidad, pero concordante con la reflexión que estábamos teniendo al principio) que tiene como pilar central del argumento el mundo cristiano. Entonces me paro a pensar un momento. Antes de continuar decir que, por supuesto, no la hago con intención de agredir a nadie, sino porque lo que sucede en esta supuesta e hipotética historia es interesante.
Entonces ocurre lo siguiente. Los cristianos vendrían a decirme que por qué hago eso, que qué me ha motivado a escribir tal aberración -me pudriré en el infierno, y es posible que ni siqueira se la hayan leído-. Bueno, yo digo que es, sencillamente, un contexto para contar la historia que se me ha ocurrido. Y me dicen: ¿Y por qué no la hiciste basada en el mundo musulman? Yo digo, con un poco de calor porque el aire acondicionado se ha estropeado: porque conozco mejor este, es la cultura en la que me he criado y tengo mucha más información. Entonces ellos, que ya están hartos de hablar conmigo y me quieren enviar a paseo, me replican: es porque no te atreverías. Y se irían dando un portazo, en el supuesto en el que hubiera una puerta.
Entonces yo sacaría la historia, y resulta que dado que es políticamente incorrecta (vuelvo a sacar a colación la expresión para que se vea que no me he ido -del todo- del hilo del post) triunfa. Las noticias la sacan en la tele porque es transgresiva, porque se mete con los cristianos (la sexta noticias aprovecharía y daría la opinión personal de uno de sus redactores, algo que me cabrearía muchísimo, y antena 3 noticias sacaría cómo matan a alguien en directo mientras dan esta información). Vaya por Dios -perdón por la expresión-. Entonces pasan a decirme no sólo que no me habría atrevido a sacar algo igual de los musulmanes, por ejemplo, sino que he aprovechado ese tema para hacerme famoso. Que he sacado una historia basada en eso exclusivamente para crear polémica y hacerme famoso. En ninguna cabeza cabe (fuera de la gente que me conoce) que no haya sido así. Sería fácil decir que he actuado de esa manera no porque mi mente vaya a su bola y me cuente las historias que le da la real gana, sino porque quería hacerme famoso y, a ser posible, millonario. Podríamos decir que algo que en principio es políticamente incorrecto no es más que un movimiento de márketing sucio y rastrero.
Me encontraría entonces, por culpa de la vuelta de tuerca de lo políticamente incorrecto, en la coyuntura de no poder sacar la historia no porque molestara a los cristianos, sino porque todo el mundo creería que he escrito algo así para hacerme famoso. Vamos, que ni por un lado ni por el otro podría publicarse una historia de ese calibre, o por lo menos no sin provocar una respuesta que, a todas luces, no quiero.
¿Qué se puede hacer ante este fenómeno que está atacando a nuestra sociedad?
Bien, veamos.
ResponderEliminar1. A Rod le vamos a capar el límite de palabras, al más puro estilo twitter :P
2. También le haremos una intervención, acompañada con el tutorial "how to go to the grain (without die trying it)".
3. Ahora enserio, respecto a tu problema creo que debes centrarte más en si estás escribiendo para comunicar algo o si estás escribiendo para agradar a las masas... me imagino que todo esto va en relación a tu futuro libro y creo que todo debe ser criticable (desde el respeto) en esta vida.
Escribe lo que quieras comunicar, sé fiel a tu historia y no al público.
¿Te lo has leido entero? Vaya, no he conseguido mi propósito... xD
ResponderEliminarA la próxima te edito el post xD
ResponderEliminarLo políticamente correcto es una putada. Creo que actualmente políticamente correcto es callarte, puesto que siempre habrá alguien que se dé por aludido u ofendido con cada frase que sea crítica con sus creencias.
ResponderEliminarActualmente es políticamente incorrecto decir A.P.A (lo políticamente correcto es decir A.M.P.A, aunando a las madres también en las siglas; cuando todo el que tiene algo de conocimiento sabe que debería ser A.PP.AA. o A.MM.PP.AA.), o ciudadanos y ciudadanas, y jueces y juezas, y miembros y miembras...
Así que si realmente tu novela se va a ambientar en el mundo cristiano-musulmán-judío o cualquier religión, hazlo. Y si alguien se da por aludido u ofendido, creo que el problema lo tendrán ellos... Que no es muy normal ofenderte por una novela, y que si no te gusta, ¡deja de leer!
No tiene por qué ser por algo que he escrito. Es cierto que tengo una idea que tiene que ver con eso, y que por cierto me gustaría desarrollar, pero es más bien una reflexión que hago. Me da rabia que ya no se sepa cómo actuar, pero no por falta de ideas sino porque no se sabe qué repercusiones va a tener alguna manifestación en concreto.
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